martes, 13 de agosto de 2013

Aplicaciones a las lecciones de Ciencias:

¿Cómo empezar?

Es la pregunta más común que nos hacemos, los profesores primerizos, o los que estamos estudiando y formándonos como futuros profesores. Debemos tomar en cuenta que no todos nuestros alumnos estarán igual de capacitados que otros, ya sea porque posean problemas en sus hogares, o que les cueste más comprender que otros, o que la sociedad los oprime. También actitudes de rechazo hacia el estudio o desinterés, por lo que en estos casos debemos ser muy pacientes y realistas a la hora de dar nuestra clase, ya que estas actitudes pueden afectar a otros estudiantes que realmente si quieran aprender y obtener nuevos conocimientos. Por lo que debemos presentar una nueva orientación sobre el aprendizaje, y así  se genere una actitud positiva, lo cual requerirá nuevas estrategias de medición a la hora de dar la clase, y se deberá formar una relación entre profesor-alumno y así darle un nuevo clima a la clase. Abordaremos, en primer lugar, lo que supone la creación de este nuevo clima, planteando cómo iniciar un curso cuando se pretende impulsar a los estudiantes a un proceso de renovación que devuelva a la educación  el interés que realmente se requiere para llegar a obtener información como queremos y para así ser buenos profesionales en un futuro.
Para llegar a donde queremos, lo cual es a una buena enseñanza, se necesitan algunas estrategias, aspectos o modificaciones para llegar a una clase más productiva, rica y activa, donde salgamos beneficiados tanto los docentes como los alumnos. Pero debemos tomar en cuenta también que hay muchos estudiantes que llegan con prejuicios muy delicados contra los estudios científicos. Sin algo que ponga en cuestión estos prejuicios, desde el principio, nuestros esfuerzos innovadores pueden fracasar contra una indiferencia y rechazo de parte de los alumnos, que impiden el pleno aprovechamiento de los cambios que habíamos planeado o propuesto. Por lo que hay que atacar desde el principio del curso esos prejuicios, para lograr expectativas positivas, y así obtener un mejor aprovechamiento de las clases.

“Analicemos lo que habitualmente hacemos los profesores al iniciar un curso, así como los efectos que ello suele producir, y propongamos alguna estrategia para comenzar a romper con la indiferencia y el rechazo apriorístico de los estudiantes y crear un clima favorable para su implicación”.
 (Recopilado de: http://www.oei.es/decada/libro/promocion05.pdf).

Sabemos que al principio de toda clase, siempre vendrá la presentación del profesor,  la importancia que tiene la asignatura, en algunos casos, es un proceso de reconocimiento, que quiere decir eso, es la parte donde toman los alumnos a conocer como es el profesor, con solo esa presentación se puede deducir, si es tímida, si es estricta, si conoce del tema del que  se está hablando, entre otros casos, por lo que la primera impresión ante los estudiantes, es de suma importancia, y decidirá el control que obtenga sobre ellos o si ellos tendrán el control sobre el docente. Otro aspecto importante sería el tiempo, muchos profesores empiezan una clase inmediatamente con un tema bruscamente, lo cual producirá un impacto de desinterés o aburrimiento en los estudiantes, sabemos que no debemos desperdiciar tiempo, pero también debemos dar un poco mas de esfuerzo, cuando se trata de los estudiantes, y así empezar con una clase donde el ambiente sea recopilando los conceptos que ellos poseen sobre el tema, formando así participación de ellos y a la vez para poder introducir ya con n aspecto más conocido par ellos y así introducir la clase, esto producirá mas atención de los estudiantes, si ellos reconocen mas del tema del que se está hablando.
Todo esto nos indica que lo primordial es dedicar el tiempo necesario para crear un ambiente propicio para empezar la clase, además  así lograr que los estudiantes se sientan protagonistas de una tarea que les de interés, por lo tanto merece la pena dedicarle tiempo.

“Concibamos alguna actividad sencilla para los estudiantes que permita cuestionar y salir al paso de las visiones deformadas y empobrecidas de la actividad científica y tecnológica, produciendo así la participación y el interés de ellos en la clase”.
(Recopilado de: http://www.oei.es/decada/libro/promocion05.pdf).

Hacia una teoría sobre las ideas científicas de los alumnos:
Influencia del contexto.

Según Driver Guesne y Tiberghien, ellos reconocieron algunas características comunes en las actitudes de los estudiantes: la primera de ellas se trataba que los estudiantes basan sus conocimientos en lo observable, es decir ellos observan, captan la idea y luego entienden, esto se puede observar comúnmente en muchos estudiantes, que se les dificulta menos en los procedimientos prácticos que en los mas teóricos, los cuales son un poco mas lógicos y de mucho estudio. Otra característica es que los estudiantes consideran los aspectos más cortos y sobresalientes, ya que son los más fáciles de aprender y de recordar a la hora de una prueba, tarea o quíz. Utilizando y manipulando la información a la manera que ellos deseen y cuando lo deseen.    
Podemos decir entonces que no sabemos con certeza, las diferentes formas que posee cada estudiante para comprender y aprender sobre algún tema en común, por lo que se debe poner más esfuerzo para así satisfacer con eficacia las maneras de cómo un estudiante puede aprender y ponerlas en práctica, además, tomar en cuenta distintas formas de enseñar, cambiar la rutina en cada clase y así satisfacer las necesidades y lograr el aprendizaje, o por lo menos intentar que los estudiantes así lo comprendan y lo utilicen de la manera en que menos se les dificulte y mejor se les facilite para manipularlo y retenerlo.
Una propuesta útil para resolver algunos de los problemas teóricos y metodológicos expuestos anteriormente  de la memoria, son los siguientes, los cuales se dan en tres niveles: memoria episódica, memoria semántica academicista y memoria semántica experiencial. La memoria episódica comprende aquellos recuerdos, experiencias, sin conexión unos con otros, producto de la práctica diaria de la persona. La memoria semántica academicista, es el conjunto de concepciones que fueron adquiridas mediante un aprendizaje memorístico, en los que no se integran esos  conceptos  que existen en la estructura cognitiva. Esos conceptos no son relacionados por el alumno con experiencias, hechos u objetos conocidos por él.  Se  ha mostrado que muchos estudiantes aprenden básicamente de forma rutinaria. La memoria semántica experiencial incorpora las concepciones que se encuentran relacionadas con hechos, experiencias u objetos conocidos por el alumno. Las concepciones ubicadas en la memoria semántica academicista pueden pasar a la semántica experiencial si el individuo consigue relacionarlas significativamente con las que ya posee. De esta forma debemos tomar en cuenta las distintas maneras y formas en las que los alumnos pueden manipular y aprender con menos dificultad, tomándolas en cuenta los docentes y así formular distintas maneras de cómo realizar una clase, saliendo beneficiados ambos bandos, es decir, profesor-alumno.


Bibliografía:

¿Cómo empezar?. Daniel  Gil Pérez y Amparo Vilches. Julio 2012. SOLO CAPITULO 3.  http://www.oei.es/decada/libro/promocion05.pdf.


HACIA UNA TEORIA SOBRE LAS IDEAS CIENTIFICAS DE LOS ALUMNOS: INFLUENCIA… DEL CONTEXTO. DE POSADA, J.M. JULIO 2012. Delegación provincial de Educación Ciencia de Málaga. Junta de Andalucía. http://ddd.uab.cat/pub/ed1c/02124521v14n3p303.pdf.

No hay comentarios:

Publicar un comentario