Aplicaciones a las lecciones de Ciencias:
¿Cómo empezar?
Es la pregunta más común que nos
hacemos, los profesores primerizos, o los que estamos estudiando y formándonos
como futuros profesores. Debemos tomar en cuenta que no todos nuestros alumnos
estarán igual de capacitados que otros, ya sea porque posean problemas en sus
hogares, o que les cueste más comprender que otros, o que la sociedad los
oprime. También actitudes de rechazo hacia el estudio o desinterés, por lo que
en estos casos debemos ser muy pacientes y realistas a la hora de dar nuestra
clase, ya que estas actitudes pueden afectar a otros estudiantes que realmente
si quieran aprender y obtener nuevos conocimientos. Por lo que debemos
presentar una nueva orientación sobre el aprendizaje, y así se genere una actitud positiva, lo cual
requerirá nuevas estrategias de medición a la hora de dar la clase, y se deberá
formar una relación entre profesor-alumno y así darle un nuevo clima a la
clase. Abordaremos, en primer lugar, lo que supone la creación de este nuevo
clima, planteando cómo iniciar un curso cuando se pretende impulsar a los
estudiantes a un proceso de renovación que devuelva a la educación el interés que realmente se requiere para
llegar a obtener información como queremos y para así ser buenos profesionales
en un futuro.
Para llegar a donde queremos, lo cual
es a una buena enseñanza, se necesitan algunas estrategias, aspectos o
modificaciones para llegar a una clase más productiva, rica y activa, donde
salgamos beneficiados tanto los docentes como los alumnos. Pero debemos tomar
en cuenta también que hay muchos estudiantes que llegan con prejuicios muy
delicados contra los estudios científicos. Sin algo que ponga en cuestión estos
prejuicios, desde el principio, nuestros esfuerzos innovadores pueden fracasar
contra una indiferencia y rechazo de parte de los alumnos, que impiden el pleno
aprovechamiento de los cambios que habíamos planeado o propuesto. Por lo que
hay que atacar desde el principio del curso esos prejuicios, para lograr
expectativas positivas, y así obtener un mejor aprovechamiento de las clases.
“Analicemos lo que habitualmente
hacemos los profesores al iniciar un curso, así como los efectos que ello suele
producir, y propongamos alguna estrategia para comenzar a romper con la
indiferencia y el rechazo apriorístico de los estudiantes y crear un clima
favorable para su implicación”.
(Recopilado de: http://www.oei.es/decada/libro/promocion05.pdf).
Sabemos que al principio de toda
clase, siempre vendrá la presentación del profesor, la importancia que tiene la asignatura, en
algunos casos, es un proceso de reconocimiento, que quiere decir eso, es la
parte donde toman los alumnos a conocer como es el profesor, con solo esa
presentación se puede deducir, si es tímida, si es estricta, si conoce del tema
del que se está hablando, entre otros
casos, por lo que la primera impresión ante los estudiantes, es de suma
importancia, y decidirá el control que obtenga sobre ellos o si ellos tendrán
el control sobre el docente. Otro aspecto importante sería el tiempo, muchos
profesores empiezan una clase inmediatamente con un tema bruscamente, lo cual
producirá un impacto de desinterés o aburrimiento en los estudiantes, sabemos
que no debemos desperdiciar tiempo, pero también debemos dar un poco mas de
esfuerzo, cuando se trata de los estudiantes, y así empezar con una clase donde
el ambiente sea recopilando los conceptos que ellos poseen sobre el tema,
formando así participación de ellos y a la vez para poder introducir ya con n
aspecto más conocido par ellos y así introducir la clase, esto producirá mas
atención de los estudiantes, si ellos reconocen mas del tema del que se está
hablando.
Todo esto nos indica que lo
primordial es dedicar el tiempo necesario para crear un ambiente propicio para
empezar la clase, además así lograr que
los estudiantes se sientan protagonistas de una tarea que les de interés, por
lo tanto merece la pena dedicarle tiempo.
“Concibamos alguna actividad
sencilla para los estudiantes que permita cuestionar y salir al paso de las
visiones deformadas y empobrecidas de la actividad científica y tecnológica,
produciendo así la participación y el interés de ellos en la clase”.
(Recopilado de: http://www.oei.es/decada/libro/promocion05.pdf).
Hacia una teoría sobre las ideas científicas de los alumnos:
Influencia del contexto.
Según Driver Guesne y Tiberghien,
ellos reconocieron algunas características comunes en las actitudes de los
estudiantes: la primera de ellas se trataba que los estudiantes basan sus
conocimientos en lo observable, es decir ellos observan, captan la idea y luego
entienden, esto se puede observar comúnmente en muchos estudiantes, que se les
dificulta menos en los procedimientos prácticos que en los mas teóricos, los
cuales son un poco mas lógicos y de mucho estudio. Otra característica es que
los estudiantes consideran los aspectos más cortos y sobresalientes, ya que son
los más fáciles de aprender y de recordar a la hora de una prueba, tarea o
quíz. Utilizando y manipulando la información a la manera que ellos deseen y
cuando lo deseen.
Podemos decir entonces que no sabemos
con certeza, las diferentes formas que posee cada estudiante para comprender y
aprender sobre algún tema en común, por lo que se debe poner más esfuerzo para
así satisfacer con eficacia las maneras de cómo un estudiante puede aprender y
ponerlas en práctica, además, tomar en cuenta distintas formas de enseñar,
cambiar la rutina en cada clase y así satisfacer las necesidades y lograr el
aprendizaje, o por lo menos intentar que los estudiantes así lo comprendan y lo
utilicen de la manera en que menos se les dificulte y mejor se les facilite
para manipularlo y retenerlo.
Una propuesta útil para resolver
algunos de los problemas teóricos y metodológicos expuestos anteriormente de la memoria, son los siguientes, los cuales
se dan en tres niveles: memoria
episódica, memoria semántica academicista y memoria semántica experiencial. La memoria episódica
comprende aquellos recuerdos, experiencias, sin conexión unos con otros,
producto de la práctica diaria de la persona. La memoria semántica academicista,
es el conjunto de concepciones que fueron adquiridas mediante un aprendizaje
memorístico, en los que no se integran esos conceptos
que existen en la estructura cognitiva. Esos conceptos no son
relacionados por el alumno con experiencias, hechos u objetos conocidos por
él. Se
ha mostrado que muchos estudiantes aprenden básicamente de forma
rutinaria. La memoria semántica experiencial incorpora las concepciones que se
encuentran relacionadas con hechos, experiencias u objetos conocidos por el
alumno. Las concepciones ubicadas en la memoria semántica academicista pueden
pasar a la semántica experiencial si el individuo consigue relacionarlas
significativamente con las que ya posee. De esta forma debemos tomar en cuenta
las distintas maneras y formas en las que los alumnos pueden manipular y
aprender con menos dificultad, tomándolas en cuenta los docentes y así formular
distintas maneras de cómo realizar una clase, saliendo beneficiados ambos
bandos, es decir, profesor-alumno.
Bibliografía:
¿Cómo
empezar?. Daniel Gil Pérez y Amparo
Vilches. Julio 2012. SOLO CAPITULO 3.
http://www.oei.es/decada/libro/promocion05.pdf.
HACIA UNA TEORIA SOBRE LAS IDEAS CIENTIFICAS DE LOS
ALUMNOS: INFLUENCIA… DEL CONTEXTO. DE POSADA, J.M. JULIO 2012. Delegación
provincial de Educación Ciencia de Málaga.
Junta de Andalucía. http://ddd.uab.cat/pub/ed1c/02124521v14n3p303.pdf.
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